abr 102009
En estos días me llegó un escrito que me pareció muy bueno y quiero compartir con ustedes:
La Genialidad de Einstein.
- Un periodista le preguntó a Einstein ‘¿Me puede Ud. explicar la
Ley de la Relatividad? ‘ y Einstein le contestó: ’¿Me puede Ud.
explicar cómo se fríe un huevo?’. El periodista lo miró extrañado y le
contesta: ‘Pues, sí, sí que puedo’, a lo cual Einstein replicó:
‘Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no se lo que es un huevo,
ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego’. - Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío, debió soportar
una guerra en su contra urdida con el fin de desprestigiar sus
investigaciones. Uno de estos intentos se dio cuando se compilaron las
opiniones de 100 científicos que contradecían las de Einstein,
editadas en un libro llamado ’Cien autores en contra de Einstein’. A
esto Einstein respondió: ‘¿Por qué cien?. Si estuviese errado haría
falta solo uno’. - En una conferencia que Einstein dio en el Colegio de Francia, el
escritor francés Paul Valery le preguntó: ‘Profesor Einstein, cuando
tiene una idea original, ¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una
hoja suelta?’ A lo que Einstein respondió: ‘Cuando tengo una idea
original no se me olvida’. - Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y
estadounidense Al final de su vida, un periodista le preguntó qué
posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios.
Einstein respondió: ‘Si mis teorías hubieran resultado falsas, los
estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los suizos, que era
un científico alemán; y los alemanes que era un astrónomo judío’. - En 1919, Einstein fue invitado por el inglés lord Haldane a
compartir una velada con diferentes personalidades. Entre éstas había
un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico. Tras una
larga conversación, el inglés explicó a Einstein que había perdido
recientemente a su mayordomo y que aún no había encontrado un
sustituto. ‘La raya del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el
planchado me ha costado casi dos horas’. A lo que Einstein comentó:
‘Me lo va a decir a mi. ¿Ve usted estas arrugas de mi pantalón? Pues
he tardado casi cinco años en conseguirlas. ‘ - Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el
actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación, Einstein
le dijo a Chaplin: ‘Lo que he admirado siempre de usted es que su arte
es universal; todo el mundo le comprende y le admira’. A lo que
Chaplin respondió: ‘Lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el
mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende’. - Y por último una anécdota favorita que Einstein relatara
en reuniones con políticos y científicos. Se cuenta que en los años 20
cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la
Relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para
dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el
coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los
servicios de un chofer. Después de varios días de viaje, Einstein le
comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.
‘Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche. He
oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por
palabra.’ Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente
lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante.
Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como
ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se
descubrió la farsa: El chofer expuso la conferencia que había oído
repetir tantas veces a Einstein. Al final, un profesor en la audiencia
le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la
respuesta, sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó:
‘La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chofer, que
se encuentra al final de la sala, se la responda’.
Esto sí que es genialidad.
las cosas que le sucende a los grandes